jueves, 25 de febrero de 2016

Bicicletas, trenzas, árboles, besos

Cruzar por el parque de la Coca siempre me recuerda a paseos de lectura friducha, a inundaciones, a dibujar planchas de grabado, a mi abuela Tucha, y a mi padre, pero desde que Augusto está aquí, también me recuerda a agua in lak'ech, a pedales, y otra vez a Frida.


     
Siempre nos gusta pasear por allí a pie o en bici, como en esta ocasión, que hicimos una parada en El Carballo de Frida, y después cruzamos a La Isla Tortuga. Así es como nosotros llamamos a ese pedacito de tierra, donde vive un par de árboles mecidos por el ritmo del río.
 

Besé este árbol la tarde del 21 de abril de 2013 en el parque de la Coca (Vilagarcía de Arousa, Pontevedra).

Tarde de bicicletas, trenzas, árboles, besos, flores...

Fotos: MAyAM.

viernes, 12 de febrero de 2016

Besos de árbol con ofrendas musicales

Casi todas nuestras escapadas musicales van acompañadas de besosdearbol. Esta fue un domingo de abril. Tren, mochila, paraguas, hotel, café, teatro, música, hiperglucemia, hipoglucemia, descanso, amanecer, desayuno, y caminata con besos de árbol antes de regresar a dar la clase que tenía los lunes.
 
En aquella ocasión fuimos a ver y escuchar a Pedro Guerra sin darnos cuenta de que nos trasladaría un poco-mucho a nuestro querido México. Ofrendas, velas, mariposas y demás ocurrencias de este gran músico que llena el escenario con su guitarra, su voz y sus pies descalzos.
No llevamos cámara, porque no creíamos que hubiese mucha opción de pasear. Pero las nubes nos permitieron improvisar una buena caminata mañanera entre ramas y acabé besando otra buena cantidad de árboles compostelanos.


Este paseo de besos fue el lunes 15 de abril de 2013 en la Alameda de Santiago de Compostela; A Coruña).


Fotos: Marthazul y A.Metztli

jueves, 11 de febrero de 2016

Loquillas con pata de elefante y nochebuena

Mis clases de pintura dieron mucho de sí, pues fueron unas cuantas generaciones las que vi crecer. Una tarde de abril las loquillas me volvieron a sorprender, queriendo bajar al suelo la pata de elefante que estaba junto a la ventana, para besarla entre todas y camuflarse entre sus hojas.

Como era de esperar, no me quise perder el momento, avisamos a Augusto para que nos tomase otra foto y listo. Las loquillas y yo besamos a mi pata de elefante el 9 de abril de 2013 antes de empezar la clase de pintura en Tlapaltic (Vilagarcía de Arousa; Pontevedra).


Pintaron toda la clase, pero la inovidable y sorprendente Lola quiso poner un toque especial, y despedirse besando a la plantita de nochebuena, que duró un buen tiempo con nosotrxs. Gracias por todo.
Fotos: profeMarta y Augusto.

sábado, 6 de febrero de 2016

Besos mandarinos

Buscando un besodeárbol de junio, me encontré con este otro también extraviado. Son fotos de una húmeda tarde de domingo carnavalero. Después de comer con la familia, fuimos como muchas veces, a visitar la leira, especialmente a conocer a las nuevas mandarinas. La leira por ese entonces la cuidaban mamá y papá. Revisando las fotos, veo que besé al mandarino en varias ocasiones que subiré en su momento, me doy cuenta de que sí es mi fruta favorita de la casa por eso le doy tantos besos, y que el toque casual y republicano de la vestimenta de mi madre no se volvió a repetir en los siguientes besos mandarinos.
Besé al pequeño mandarino en febrero de 2013 en la leira de la abuela (A Carballeira - Bouza de Cea; Vilagarcía de Arousa).
Fotos: Marta y Augusto.