domingo, 30 de agosto de 2009

Bico oficial

El viernes 28 de agosto fuimos en tren a Pontevedra para arreglar unos asuntos pendientes. Pasamos por una zona verde que recibe y despide a la delegación pontevedresa de la Xunta de Galicia, con unos caminitos de corcho muy concurridos. Elegí al árbol más ancho del parque para besarlo, entre la avenida Fernández Ladreda y la zona de Campolongo, en Pontevedra (Galicia).




Fotos: AM

Beso de juguete

Sebas es mi primito californiano, hijo de Bruno y Raquel, mi prima venezolana. Sebas,a pesar de que pronto cumplirá los 6 añitos, ya conoce medio mundo, pues ha estado en Hawai, en Italia, o en Australia. Pero este verano le tocó volar a España, donde sin saberlo tiene muchas raíces. Estuvo con sus padres en Barcelona, en casa de los tíos Montse y Fer, quien me envió las fotos y me contó: Estábamos paseando por unos jardines en Montjuic cuando vio este árbol y se subió. No tengo ni idea de qué árbol es. Lo cierto es que segundos después de darle el beso salieron del tronco un montón de hormigas o termitas, menos mal que no llegaron a picarlo.


Será que algunos de los Prado, llevamos buena dosis de formijillo en las venas, y a veces todo lo alborotamos.


Sebastián S P besó este árbol-columpio el lunes 24 de julio de 2009 en Montjuic (Barcelona).

Foto: Fernando Prado Eirín

Beijo de samba e son

Conocí a Flà el cambiante verano de 2005, coincidí "accidentalmente" con ella y su hermana Mà en Ferrol, movidas por-amoralaaaaarte... arte de qué compadre!!??!!
Desde entonces creo que no nos hemos vuelto a ver (de cerca ;-) pero sí mantenemos cierta conexión virtual. Recibí su beijo de árbol el 20 de agosto y llegó la hora de publicarlo como se merece.
Flavia Márquez Martínez besó este árbol el 29 de julio de 2009 en el parque del Campus Norte, al lado del Auditorio de Galicia en Santiago de Compostela (A Coruña; Galicia).


Foto: Daniela Sousa

Beso anidado

El miércoles 12 de agosto de 2009 fue otro día veraniego de descanso merecido, sol agotador y ganas de mar... más mar. A media tarde salimos en bicicleta, y dimos un buen paseo. Unas playas estaban llenas y las vacías no nos gustaron. Decidimos continuar pedaleando, hasta que la improvisación nos llevó al monte del Castriño, donde están los restos arqueológicos de los asentamientos de los primerísimos habitantes de este rancho, flipa colega!!
Yo conocía la otra parte del parque, del jardín botánico que da al puerto, y donde por una buena temporada conocí a un árbol muy especial llamado Alfredoantonio, que iba del suelo al cielo y volvía a enterrarse y despegaba de nuevo. La última vez que fui a verlo, no pude acercarme del todo y estaba agonizando, pues lo habían contaminado y no aceptó los cambios.
Pero esta vez fuimos al Castriño por el acceso de arriba que se llama Montiño, al lado del colegio de las Filipenses, porque el fin de semana anterior se había inaugurado una expo de escultura al aire libre, de artistas locales homenajeando al lugar. Algunas de las obras nos llamaron la atención, y nada más entrar quise besar uno de los tantos árboles, pero este fue el elegido. Un árbol que soporta un nido escultórico, y que me pareció muy poético. Aquí está mi beso anidado, bajo el proyecto Duino-Alobre de Xaquín Chaves, entre líneas de verdes y tierras del Montiño en Vilagarcía de Arousa, Pontevedra.


Aquí está la info de la expo-proyecto, no se lo pierdan si están por acá cerca, vale la pena, el arte en medio de ese bosque tan antiguo y lleno de vidas secretas. Se lo dedico a Al, porque ese día al salir de aquí nos vio cruzando la calle, vaya sorpresa encontrarnos después de 3 años sin vernos.

Fotos: AMyMA

sábado, 29 de agosto de 2009

Beso transoceánico

Regresábamos de Cabo Home, hacia el coche. La caminata cuesta arriba y por un camino medio salvaje, el polvorín de la arena, al aire continuo y el rayante sol, provocaron unos cuantas hipoglucemias que me marearon bastante. En definitiva, que anduvimos mucho, pues no estamos tan acostumbrados como Fer a atravesar montes e moreas, acabamos la fruta y las galletas, rebajé la dosis de insulina basal, hasta detener a Azularina por un tiempo, y menos mal que eché mano, y boca, a los Sugus azulitos, para poder llegar por mis propios pies.

Pero valió la pena, ver el verde efusivo de tantos pinos, con tantos azules del infinito mar que se pierde en el horizonte del azul celestial, y llega a nosotros en explosivas olas blancas que se escuchan a lo largo del camino. Con este look veraniego, y playera del mismísimo pueblo de San Blas, di un beso transoceánico, el mediodía del viernes 7 de agosto de 2009 en cabo Home (Hío; Cangas; Pontevedra) uniendo almas del Pacífico al Atlántico, selladas para siempre con mis labios en un fuerte tronco lleno de vida...


Fotos: AM

Beso simbólico

Le di un beso simbólico para todos los pinos a orillas del Atlántico gallego, el viernes 7 de agosto de 2009 en Cabo Home ( en Hío; Cangas; Pontevedra)

Foto: AM

Biquiños de MAyAM

Pasamos la mañana enterita del viernes 7 de agosto de 2009 en Cabo Home, que pertenece a la parroquia de Hío, en el municipio de Cangas (Pontevedra) con Montse y Fer... y Panchita. Vimos los azules de las orillas atlánticas gallegas bailando hacia las rocas, los verdes de los pinos y demás arbustos con florecillas, muchos barcos de paseo, un faro blanco y un faro rojo... Y en frente la isla de Ons (¿?). Llegamos con ganas de bañarnos a este hermoso lugar, pero el agua estaba fría para un@s y heladísima para otr@s. Decidimos mejor regresar, pero antes besar este pino en la recóndita playa de Melide.

Pero este tiene la peculiaridad de ser el primer besodeárbol de MAyAM, una de las muchas cosas que Augusto y yo creamos y vivimos juntos.

Foto: Montse Ferreira.

Beso en un pueblo con mar


Besodeárbol en el puerto de Beluso,
dedicado a María y Salvador...


Besé a este árbol del puerto de Beluso (Bueu-Pontevedra) el 6 de agosto de 2009. Protector de balcones con sabor a sal, a pie de las escaleras que dan al mar. Entre coches y barcas aparcadas, una mañana fresca y gris de un extraño verano, en compañía de los anfitriones Montse y Fer. Hice muchas más fotos (como la inevitable de la barca-tiburónamarillo) para intentar quedarme con la esencia de ese lugar, que se ve desde las curvas de la carretera subiendo y bajando, para poder captar sus aromas y colores...


Fotos: Augusto Metztli

lunes, 24 de agosto de 2009

Sanando heridas


Esta entrada no es de beso de árbol, si no del árbol herido que se está curando. Unas semanas después pasamos a la fuente y ya no lo vimos rojo-ensangrentado, porque sus heridas se van secando. Creo que nadie le ha dado ningún ungüento, pero será cosa del aire y del tiempo "que todo lo cura". Me acerqué a él, me alivió verlo con mejor aspecto, no lo besé, pero le tendí la mano... lo acaricié.

Fotos: Marta Rial

sábado, 1 de agosto de 2009

Besos curativos

Hemos pasado un montón de veces por ese tramo del parque de la Coca, donde vamos a buscar agua fresquita de la fuente, y nunca habíamos visto a este árbol así.

A lo lejos puede parecer pintado de mala fe, pero al acercarnos vemos que es así... como las frutas, rojas por dentro, como la sangre que corre por las venas (roja, por mucho que algunos digan tenerla azul). No sé si es algo normal en determinado tipo de árboles, cuyo interior sea así de rojo, o realmente es lo que parece, una herida salvaje...
Pero ante esta brutal sorpresa visual, fue inevitable besar a ese árbol, besar su herida. Dar un beso sincero cuando se necesita calmar lo que está al rojo vivo... Como un gesto de cariño que apacigüe un dolor, un cansancio... un basta ya, por cualquier buena causa... Un beso femenino en las entrañas de un árbol abierto...
Fotos: Marta Rial
Besé a este árbol de sangre roja el jueves 23 de julio de 2009 en el parque de la Coca en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), justo un día antes de inaugurar la expo "vilagarciay.es"
Le dedico este beso de árbol a Elizabeth Ross, por sus queridos rojos y sus corazones abiertos a otros mundos posibles.
Fotos: A. Metztli